LUCHA CONTRA LA TENIASIS Y LA CISTICERCOSIS



Una de las grandes preocupaciones sanitarias en el Ecuador, es la disminución de la transmisión del Tenia solium y del consiguiente incremento de casos de neurocisticercosis humana y cisticercosis porcina, especialmente en las áreas rurales y urbano-marginales.
Con este objeto, en el período 1988-1989, el recién fundado Club de Quito-Valle Interoceánico llevó a cabo una campaña de desparasitación con la entrega de 30.000 dosis de pastillas de abendazol en Cumbayá y sus barrios periféricos.
El éxito de ese primer proyecto llevó al Club, en 1990, a firmar un convenio con el Ministerio de Salud para realizar la Campaña Nacional de
Desparasitación, que tenía dos componentes:
1. La lucha contra la teniasis/cisticercosis, mediante la desparasitación contra la teniasis humana;
2. La desparasitación periódica de los niños escolares de las áreas urbano-marginales y rurales.
Con recursos provenientes de la conversión de deuda externa, adquirida en base a una donación que gestionó el Club, se pudo financiar la distribución de 6.000.000 de pastillas y materiales educativos entre la población principalmente escolar de 18 provincias del Ecuador.
Este programa se cumplió entre 1990 y 1994, con la intervención en su ejecución de 23 clubes rotarios y 35 organizaciones del sector público y privado, beneficiando a 1.300.000 niños y 800.000 adultos.
El éxito del programa queda demostrado con el impacto que tuvo en la salud pública del país. El Ministerio de Salud adoptó la desparasitación periódica en los escolares como política oficial de salud. En los últimos 20 años, la prevalencia de la cisticercosis porcina y el número de pacientes hospitalizados por cisticercosis cerebral en los hospitales del estado han caído dramáticamente, y ya no hay transmisión activa de la enfermedad.

